La dama de Uturbi

La dama de Uturbi es un cuento de Pío Baroja dividido en “capítulos” por así decirlo, publicado por primera vez en el año 1900. Se trata de folklórico vasco: un hombre está enamorado de una mujer, la sobrina del barón. Esta dama, la dama de Uturbi, se considera muy bella pero no tiene educación. Le dice su tío que tiene la cabeza por las estrellas, o por lo menos por las nubes, y que ha de casarse. La familia de su pretendiente noble tenía historia de llevarse mal con la familia de la dama, así que ella quiere rechazarlos. Un campesino que se hace militar, sin embargo, se enamora de ella. Éste se entera que hay un aquelarre, es decir, un convenio de brujas, y que quieren hacer que la dama sea bruja con ellas. Junto con demás hombres de un pueblo cercano y van al aquelerre (viene de euskera y significa “macho cabrío en el prado” ya que las brujas reciben la presencia de Lucifer en forma de macho cabrío). Acaban salvando a la dama y acabando el aquelarre, y el campesino valiente se casa con la dama de Uturbi.

Pío Baroja, uno de los escritores de la Generación del 98, se conoce por escribir de un “estilo recio,” según dicen algunos críticos. Tal vez su obra más célebre es El árbol de la ciencia, publicado por primera vez en 1911, y en ambas obras el lector notará este “estilo recio.” Yo, sin embargo, diría más bien que es un estilo no recio sino limpio. Las partes del cuento están muy claramente divididas de manera muy metódica. Baroja, tal como demás escritores de la generación del 98, estaba muy influido por el Quijote. El estilo de la narración evoca el de Cide Hamete Benengeli, uno de los misteriosos autores del Quijote.

Este cuento empieza con un misterioso inicio “-Hace ya muchos años – me dijo el médico de Yanci – por las fiestas de Urruña, …”¿Quién es el narratorio? Es decir, ¿a quién se dirige el médico de Yanci? ¿Quién es el “yo”? Nunca sabemos, y en ese pequeño pronombre de objeto indirecto hallamos la única pieza de información que tenemos. Todo el relato viene de la voz del médico, quien cuenta lo que otro vasco le había contado. Luego ese otro vasco le da un manuscrito, y nuestro médico de Yanci copia y relata el manuscrito para narratario.  Entonces, hay el narrador de primera persona (a quien habla el médico durante todo), Yanci, el narrador primera persona hablando sobre su historia, y luego el narrador de tercera persona que es el del manuscrito que el médico ha copiado. Este estilo intenta dar un toque de verosimilitud, tal como el narrador (o los narradores) del Quijote hacían al hablar de haber encontrado varios manuscritos que se trataban de un tal hidalgo famoso por la Mancha.

Hay ciertas cuestiones de género también, desde luego – varios noventayochistas se conocían por su misoginia. No es de extrañar que la dama de Uturbi se describa como bella pero tonta. De hecho, el narrador habla durante muchos párrafos sobre el carácter de Uturbi, sus logros, su virilidad, su trabajo y más antes de describir el color de su pelo. Sin embargo, a presentarnos a la dama de Uturbi, inmediatamente recibimos un párrafo breve de su aspecto físico. Se puede decir que “la dama de Uturbi” es el título del cuento no porque ella sea protagonista, sino porque ella es un objeto y el punto focal del argumento. Se podría reemplazar a ella por una joya preciosa o un Pokémon, y el argumento no cambiaría casi nada. Dicho esto, ella parece tener algunas ideas modernas por rechazar al pretendiente noble que tiene. Explica el narrador (¿cuál? No sabría decir) que ella “consideraba como condición indispensable para casarse el estar enamorada” y no quiere casarse por casarse, aunque supuestamente esta parte de la historia tenía lugar hace siglos. No obstante, para sentir el amor, ella quería que un hombre la protegiere y la cuidara – es decir, un príncipe cualquiera no bastaría, sino uno muy, muy azul.

 

En fin, este cuento folklórico entretiene bastante y pinta una imagen casi terrorífica del aquelarre vasco que entretiene bastante y es una buena lectura. Tiene un estilo muy limpio y metódico que ofrece una lectura casi refrescante de leer, aunque la misoginia del autor queda tan claro como el agua.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s